October 28, 2020

Formación de Fe: 25to Domingo del Tiempo Ordinario

El marco de la perspectiva de Dios es siempre la salvación.
La promesa de Dios se cumplirá siempre. Ya desde el
Antiguo Testamento, el profeta Isaías lo proclama. “Pues
sus proyectos no son los míos, y mis caminos no son los
mismos de ustedes, dice Yahvé. Así como el cielo está muy
alto por encima de la tierra, así también mis caminos se
elevan por encima de sus caminos y mis proyectos son muy
superiores a los de ustedes. (Isaías 55:8-9).
Por otro lado, el Evangelio muestra nuevamente la gran
bondad de Dios con la parábola de los trabajadores de la
viña. Una historia con un final sorprendente. El dueño de la
viña paga el salario por igual al que entró temprano, al
mediodía y al caer la tarde.
¡Gracias Dios! Por pagarnos a todos igual, al inmigrante, al
extranjero, al que radica en su tierra. Gracias, porque para
ti todos somos raza santa y herederos de tu Reino. Pues, a
que patrón se le ocurre contratar personal a última hora y
pagar igual como el que tiene señoría. ¡No se vale Señor!
decimos los humanos, eso es injusto. Prestemos atención,
al mensaje. ¿Cuál es el punto de Jesús? ¿Qué pretendía con
sus oyentes? Pretendía que cambiaran de pensamiento,
que no fueran indiferentes con los que sufren, con los
menos favorecidos. Ahora, qué pretende Jesús para
nosotros en esta Liturgia. No se puede salir de la Eucaristía
igual que cuando llegamos a ella. ¿Cuál es el camino a
seguir de ahora en adelante? No seamos sordos a su voz,
pongamos atención para trabajar en su viña.